Otras visiones acerca de la violencia contra la mujer

¿Por qué una mujer se deja maltratar y otra, del mismo entorno socio-cultural, no?

He aceptado la propuesta que me han hecho desde diferentes lugares, de escribir algo para el día 25 pero lo voy a hacer en mi estilo conciso y provocador, intentando aportar un cierto contrapunto a los mensajes de estos días, no por estar en desacuerdo con ellos, si no por ampliar perspectivas e incitar reflexiones más profundas, más allá de lo políticamente correcto.

Soy especialista en clínica, no en género, y desde ahí, o mejor dicho, desde mi particular visión, me planteo: qué efecto han tenido tantas campañas de denuncia de la violencia de género, de apoyo a las víctimas, de prevención, de educación entre los jóvenes?

Comenzando por esto último, que es lo que está más de moda, hay algunas iniciativas bien interesantes. Aún digo más, muchos de los vídeos que incluyen, nos van muy bien además a los adultos, pues también nos confundimos con las cuestiones del corazón… y es que muchos de nosotros, aunque nos sepamos la teoría, actuamos desde nuestras heridas infantiles, cuando estamos embebidos en la ceguera del amor y  el deseo. Por eso, es fundamental tener un buen amigo que sepa agitarte. Y digo “sepa” porque es muy complicado abrir los ojos al que no quiere ver. Es esencial, insisto,  contar con un buen entorno de confianza.

Volviendo a las campañas de prevención de violencia contra la mujer entre los jóvenes, para todos, de cualquier edad, puede ser de gran ayuda en un momento dado, un vídeo, una lectura, un algo, que me ayude a un darme cuenta  (ejemplo: “Doble Check de notodofilmfest”).

No obstante, me parece mucho más importante el papel de las películas, series, personajes, actores, famosos etc que niños y púberes toman como modelo. Y por lo que sé, éstos actualmente, y por decirlo finamente, no son “muy adecuados”.

Sin embargo, y por desgracia, lo que marca la probabilidad que tiene una mujer de ser maltratada es cómo vive sus primeros años de vida. De ahí la pregunta con la que inicié el post. Y hasta que no asuma un papel activo, responsable, en esa tendencia, puede que tras salir de un maltratador, “encuentre” a otro. La circunstancias tienen muchísimo peso, y es verdad que cualquier mujer podemos encontrarnos atrapadas por un perverso que destroza nuestro cerebro y amenaza a nuestros hijos. De ahí que haya hablado de “probabilidad”.

En mi opinión, lo esencial para ir en la dirección de la solución del problema es la responsabilidad: al maltratador se le debe castigar severamente pero si no asume su responsabilidad, es muy probable que cuando salga de la cárcel busque otra víctima; la maltratada, lo mismo en la otra dirección; y el entorno… ay, el entorno ¿hasta cuándo mirar hacia otro lado para evitarme problemas?

Cuando hablo de “responsabilidad” no me refiero, por supuesto, a los momentos (meses, años) críticos. En éstos hay que apoyar todo lo posible. La persona está anulada y es nuestro deber fraterno, y también egoísta porque nos puede pasar a nosotros o a nuestros hijos (¿en qué tipo de mundo queremos vivir?)

Me refiero a cuando la mujer comienza a “vivir” de nuevo: a un niño maltratado le han tocado esos padres, y sin ellos literalmente se muere; la mujer se ha metido ella en esa relación, y la dependencia, en nuestra sociedad, es ante todo psicológica, no física.

Estoy siendo muy cañera con la mujer (soy mujer y con ciertas tendencias oscuras en este terreno, con lo que, en realidad, me lo estoy diciendo a mí misma). Pero es que estoy un poco harta de que nos coloquemos en el papel de víctima, echando siempre la culpa a los hombres. Una mujer puede pegar a un hombre pero el lío ya está armado si el hombre lo devuelve. La lucha es desigual, e injusta, y obviamente no se puede permitir que continúe, pero  ella también  tendrá asumir lo suyo ¿no? Además las mujeres tenemos formas muy manipuladoras de hacer daño, como la culpabilización o el reproche. Hay demasiadas relaciones destructivas, unas provocan más dolor en uno de los miembros, en otras el chute de masoquismo va a la par.

Las mujeres nos tenemos que empoderar. Una palabra que no me gusta mucho pero que la tomo para expresar que debemos asumir que siempre nos faltará algo, que nada de fuera nos hará feliz, que debemos asumir la responsabilidad sobre nuestra propia vida, dejar de reprochar al otro y comenzar a actuar. Es un largo camino (en realidad, un camino para toda la vida), por eso el vello se me eriza ante mensajes facilones tipo “quiérete más” (como si fuera tan fácil!) o varitas mágicas de felicidad.

Y los hombres… especialmente para vosotros os dejo este vídeo y os pido el esfuerzo de escucharlo: “Jackson Katz: La violencia contra las mujeres: un asunto de hombres”. Ningún ser humano es un objeto y es vuestra responsabilidad no apoyar con el silencio cuando entre los colegas alguien hace un comentario ofensivo hacia una mujer.

Las mujeres y los hombres  somos diferentes, y a alguna amiga mía le ha ayudado al respecto el libro “Las mujeres son de Venus y los hombres de Marte”. Pero tanta perspectiva de género a mí no me va (ya lo habréis notado por ejemplo en el uso que hago del leguaje). Y por esto mismo tampoco me gusta oír “es que vosotras las mujeres sois muy complicadas”. Me dan ganas de responder “pues anda que vosotros! os encanta pensar que sois simples… ya os gustaría que realmente fuese así! vuestros despistes y maneras de actuar contradictorias, no hay quien las entienda!”. Intento no dejarme llevar y no decirlo, porque es tirar piedras contra mi tejado ya que defiendo que hay de todo tanto entre hombres, como entre mujeres.

Toda mujer tiene características masculinas; y todo hombre, características femeninas. Estamos en un continuo y el “porcentaje” varía, y es único, en cada individuo. Pero de esto hablaré otro día 😉

“Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos.” (Martin Luther King)


ALGUNOS CONSTRUCTOS TEÓRICOS INTERESANTES: Triángulo víctima-perseguidor-salvador del Análisis Transacional; El Goce Lacaniano para explicar, por ejemplo, tanto la adicción al maltrato como las conductas perversas; Esquemas cognitivos; Indefensión Aprendida de Seligman…

OTRAS APORTACIONES:

Artículo del blog de María-Cruz Estada;

Comentario de Laura Juarros en Facebook: me falta el análisis de la estructura social patriarcal y su influencia en la construcción de nuestra identidad femenina y masculina , no es un tema solo individual o familiar, llevamos siglos de opresión , de violencia (quema de brujas, internamiento de las mujeres que se rebelaban , también hay una herida colectiva , y no es victimismo, sino tenemos todas las claves para entender la violencia, y aquí la psicología se queda corta a no ser que incorpore no la perspectiva de género, que muchas veces es un sucedáneo descafeinado del análisis feminista , que este si aporta claves útiles en terapia y necesarias. Hay mujeres que desde el psicoanálisis especialmente han incorporado todo este bagaje (Emilce Dio Bleichmarr, Jessica Benjamin y otras muchas más) sino seguimos cargando la responsabilidad de nuevo sobre las mujeres.

Respuesta de García Laso: Laura, es interesantísimo lo que dices y con tu permiso lo voy a copiar en el blog. Me parece “otra visión” esencial del tema.

El título del post era “otras visiones”… para nada “visiones esenciales” y creo que no me vino a la mente la que comentas porque tengo poca formación en ella, aunque sí vivencial por determinados círculos en los que me he movido, y me muevo. No obstante, en ellos a veces también he sido crítica. Pero eso ya comentaremos pues puede ser muy enriquecedor (para mí, al menos).

Te agradezco enormemente tu comentario, pues son este tipo de cosas lo que estimulan a continuar enriqueciendo saberes .


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